Apple reparará sin coste los teclados mariposa del MacBook y el MacBook Pro

Última actualización: 03.04.20

 

Cuando fue lanzado en 2015, el teclado mariposa instalado en los portátiles de Apple era una obra de ingeniería y diseño considerable, que no solo modificó el diseño de esta parte de los equipos, sino que también sumó novedosas prestaciones al mismo. Sin embargo, con el paso del tiempo, este teclado de ensueño acabó por convertirse en una pesadilla tanto para los usuarios como para el propio fabricante. Algo que ahora tratan de solventar con un programa de reparación gratuita para los equipos que presenten problemas con este teclado.

 

El lanzamiento

Antes de entrar en materia, movamos un poco el recuerdo para saber cómo hemos llegado hasta aquí. Para ello, es necesario viajar al año 2015, en el que se presentó el primer MacBook Air, que lucía este nuevo teclado. Algo que, en su momento, fue una de las principales novedades del evento de Apple de aquel año, junto con otras novedades que hoy día también han tenido éxito, tales como el Apple Watch.

El principal atractivo de este teclado radicaba en ser el resultado de una completa transformación del producto, en un planteamiento que partía desde cero para modificar el mecanismo de cada tecla, la curvatura y hasta la tipografía de estos teclados, creando una pieza novedosa e interesante, a la par que diferente en lo que venían siendo los teclados hasta entonces.

Pero sin duda, el mayor cambio de este producto era la forma en que funcionaban las teclas de este nuevo portátil. Y es que frente al diseño tradicional que desliza las mismas al pulsarlas, formado por dos elementos situados en forma de tijera, Apple presentaba unos mecanismos en forma de mariposa que volcaban la presión en la parte exterior de la tecla. Esto permitió reducir el espacio que ocupan las teclas, ajustar el grosor del teclado y obtener pulsaciones más eficientes, ya que no era necesario pulsar cerca del centro para que la tecla escribiese. Una idea que, sobre el papel, resultaba algo estupendo pero que con el paso del tiempo no acabó siendo tan buena.

 

 

Empiezan los problemas

Cuando un ingeniero tiene una idea sobre el papel y la lleva desde la mesa de diseño a la planta de producción, todo va bien. Y cuando la misma sale a la venta, generalmente también fue probada por la marca, por lo que también debería ir bien. Pero con lo que no contaba Apple es que este teclado se convirtiese en una pesadilla, por no mencionar la pérdida de imagen y dinero que esta invención le iba a suponer.

Y es que al poco tiempo de lanzar, los primeros equipos basados en esta nueva tecnología empezaron a recibir mensajes negativos respecto del comportamiento de los teclados. No solo relativos al cambio de tacto en el uso del mismo, que era una cuestión menor, sino de problemas más graves y relacionados, por ejemplo, con el polvo.

Y es que el diseño de este teclado mariposa dejaba un espacio ínfimo entre la tecla y el sensor del teclado, de modo que la acumlación de polvo en el interior del teclado podría causar pérdidas de sensibilidad o que, directamente, se bloquería. Un problema para el que Apple solo ofrecía como solución limpiar el polvo con un spray a presión o cambiar el teclado por uno nuevo. El problema de esta última “solución” es que si el equipo no estaba en garantía, la broma podía costar en torno a 350 euros.

Por si esto fuera poco, el diseño estrecho no solo causaba la pérdida de algunas teclas, sino que a medida que la suciedad se acumulaba, también afectaba a la manera en que los sensores actuaban, de modo que una tecla podía quedarse bloqueada pero afectar también a las que tenía cerca. O bien presentar sensaciones diferentes a las normales que eran bastante molestas, especialmente para los profesionales que estaban acostumbrados a sentir el teclado en los dedos de forma más precisa. Así que a la marca de la manzana se le acumulaban los problemas técnicos.

 

 

Demandas, reparaciones y una nueva versión

Ante la gravedad de la situación, era evidente que los usuarios no iban a quedarse quietos. Las primeras campañas en Change.org vinieron acompañadas de algunas demandas legales, en las que los usuarios exigían a la marca que reparase de forma gratuita los teclados afectados, tanto en garantía como aquellos que se encontraban fuera de ella y tenían coste. Como respuesta, la marca publicó una página en su web en la que enseñaba a los usuarios a limpiar el teclado del equipo correctamente, al tiempo que se hacía cargo de los equipos que aún estuviesen en garantía, pero no de los demás usuarios, a menos que pasasen primero por caja.

No obstante, no pasó mucho tiempo hasta que Apple decidió coger el toro por los cuernos y plantear una solución a un problema que muchos han denominado como el Flexigate. La solución pasa por el programa de servicio de teclado para estos equipos, en el que la marca se compromete a reparar cualquier equipo afectado sin coste para el usuario.

Entre los modelos afectados se encuentran prácticamente todos los Macbook y Macbook Pro con pantallas de 12 a 15 pulgadas y fabricados entre 2015 a 2017. No obstante, el programa requiere que el equipo no tenga una antigüedad superior a los 4 años. Y la marca también advierte que en caso de que el equipo tenga algún problema que impida la reparación, este deberá solventarse primero, con el cobro de dicha intervención al usuario.

Como remate a estas soluciones, Apple lanzó en septiembre de 2018 su nueva versión de este teclado, que solventa el problema del polvo y la suciedad con un aislamiento más eficiente de las teclas, a fin de impedir el acceso de esos contaminantes a la zona de pulsación. Una propuesta que también incluye un diseño mejorado, pensado para reducir el ruido generado por el dispositivo durante el uso. Veremos si al final el tiempo demuestra que el problema ha quedado resuelto.

 

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