Cómo usar un mismo pendrive en cualquier equipo Windows o Mac

Última actualización: 23.07.19

 

Cuando tenemos que trabajar a la vez con equipos que utilizan Mac OS y Windows, nos enfrentamos al problema de cómo compartir o transmitir archivos fiscalmente entre ambos equipos. Y es que es altamente probable que si dejamos al gestor de Windows o al controlador de discos de Mac controlar el proceso de formateo del pendrive que utilicemos para tal fin, probablemente obtengamos una unidad que acepta el uso sobre su propio sistema operativo pero no sobre el otro. Por suerte, es relativamente sencillo preparar este pendrive para que sea compatible tanto con el sistema Windows como el Mac, tal como vamos a contarte en este artículo.

 

¿Cuál es el problema?

Pero antes de meternos en faena, es conveniente saber cuál es la causa de este problema. Y la explicación tiene que ver con el formato de almacenamiento que usa cada uno de estos sistemas operativos por defecto.

Para organizar los datos de forma adecuada dentro del pendrive, es necesario que este cuente con un formato determinado. Este es el que determina la forma en que los archivos se organizan dentro del mismo, estableciendo parámetros como el tamaño de cada unidad de almacenamiento o la forma en que estas zonas se leen y organizan a la hora de guardar tus datos.

Pues justamente este es el problema al que se tienen que enfrentar los usuarios. En los equipos basados en el sistema operativo Windows, el sistema elegido es el NTFS. Este sistema de almacenamiento vino a sustituir al antiguo sistema FAT32, que se quedó obsoleto con la llegada de los dispositivos de mayor almacenamiento que actualmente usamos. Apple, para no ser menos, también tiene su propio sistema de almacenamiento, denominado técnicamente como HFS+. Este sistema viene a reemplazar el antiguo sistema HFS, que venía a ser el equivalente al FAT32 en Windows y que igualmente también se quedó obsoleto con el paso del tiempo.

 

 

Así las cosas, ya tenemos el problema planteado: Windows no es capaz de entenderse con el sistema HFS+, mientras que los equipos basados en Mac tampoco son compatibles con el sistema NTFS de Windows. Algo que causa esta falta de entendimiento o compatibilidad a la hora de cruzar un pendrive entre ambos sistemas operativos.

 

La solución

Dado que no existen traductores con los que hacer que estos dos sistemas operativos se entiendan, la solución pasa por buscar un estándar apto para ambos dispositivos, que tanto los equipos basados en Mac y en Windows puedan entenderse a la hora de mover datos. Por fortuna, este estándar existe y se denomina ExFAT.

Este sistema de archivos tiene la ventaja de ser compatible con cualquier sistema operativo, incluyendo Linux, así como de no verse afectado por la limitación del tamaño máximo por archivo de 4 GB que otros sistemas de almacenamiento tienen. Así que no tendrás problemas ni para almacenar en el dispositivo archivos de cualquier tamaño ni tampoco para mover archivos entre diferentes sistemas operativos, con la máxima comodidad y rendimiento.

Este sistema fue creado por Microsoft, pensado precisamente para solventar estos problemas de compatibilidad. De hecho, es compatible con cualquier versión de Windows posterior a XP SP2, es decir casi todas, así como OS 10.6.5 Snow Leopard, prácticamente cualquiera que estés usando actualmente. Por tanto, con este procedimiento no tendrás problemas para resolver la compatibilidad entre sistemas operativos de tu pendrive, a menos que emplees algún equipo que tenga un sistema operativo muy antiguo.

 

Cómo hacerlo desde Windows

Para crear este pendrive en Windows, es necesario disponer de un pendrive vacío o de uno que puedas formatear y de cuyos datos hayas hecho copia de seguridad. Esto se debe a que durante el proceso es necesario formatear el pendrive para lograr el formato correcto, así que todo lo que tengamos en su interior va a desaparecer.

 

 

Una vez que estemos listos, no tenemos más que acceder al explorador de Windows y buscar la unidad en la que se encuentra el pendrive. Una vez localizada, tendremos que hacer click con el botón derecho sobre la misma y elegir la opción formatear. En el cuadro de diálogo correspondiente nos aparecen las opciones del proceso de formateo. De entre ellas, la clave es elegir ExFAT como sistema de asignación de archivos.

También es recomendable elegir la opción de ‘Asignación Automática de Tamaño’ en lo que al tamaño de unidad de asignación se refiere. Una vez que tengas estas opciones correctamente elegidas, no tienes más que pulsar el botón de formateo y esperar unos segundo al que mismo se ejecute.

 

Cómo hacerlo desde Mac

El proceso de formateo y preparación de nuestro pendrive desde Mac es básicamente igual al que hemos mencionado en Windows, cambiando solo el nombre y la ubicación de algunas de las opciones que hemos comentado. Lo que no cambia es el paso previo de guardar los archivos que tuviéramos en el interior del dispositivo, en caso de que queramos conservarlos, puesto que también vamos a proceder al formateo del pendrive como paso previo a preparar el dispositivo.

En este caso, tendremos que abrir el gestor de discos de Mac a través de la opción correspondiente del menú. A continuación, seleccionaremos la unidad correspondiente en la que hemos conectado en la barra de la izquierda, procurando no equivocarnos al elegir. A continuación, nos vamos a la pestaña Borrar, desde la que vamos a lanzar el proceso de formateo.

En esta pestaña, veremos una opción denominada Formato, sobre la que tendremos que hacer click. Una vez pulsado, nos aparecerá un menú flotante con diversas opciones. Aquí es donde tendremos que elegir la opción ExFat, de entre las que se nos ofrecen. Una vez elegida la opción, será el momento de pulsar la opción borrar y esperar a que el software haga su trabajo. No te olvides de pulsar ese botón Borrar, ya que si no lo haces, todo este proceso no habrá servido para nada.

 

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