¿Conviene cambiar el router de tu operador por uno convencional?

Última actualización: 23.08.19

 

Dentro del equipamiento que nuestro operador telefónico nos proporciona para acceder a la red no falta un router. Entre otras cosas, porque este equipo es el responsable de entenderse con la señal de internet que llega desde la central y también es quien gestiona las conexiones, tanto en modo cableado como a través de la WiFi. En la práctica, el router es el agente que gestiona el tráfico de nuestra red, siendo también responsable de otros aspectos clave como su seguridad o su eficiencia.

Respecto de estos dos últimos apartados, no son pocos los casos en los que nos planteamos si realmente merece la pena mantener ese router que nuestro operador nos entrega, o bien pasarnos a un router de marca reconocida y con unas características específicas. Una decisión que puede ser compleja, especialmente si no tienes los conocimientos necesarios sobre tu equipo o sobre que debería tener un router de calidad. Respecto de este último aspecto puedes consultar nuestra guía de compra y la información que en ella recogemos. En cuanto a la toma de una decisión, vamos a ver algunos aspectos que debemos tener en cuenta.

 

Lo que nos entrega nuestro operador

La opinión general del mercado es que los routers que nos entregan nuestros operadores son malos. Una opinión que no solo procede de los propios usuarios sino que también es la que comparten buena parte de los expertos del sector. Así que si tras usar tu router compruebas como su rendimiento no es de lo mejor, no es algo extraño.

Parte de la explicación proviene de la política de costes de las compañías de telecomunicaciones. Los equipos que nos suministran tienen las funciones mínimas e imprescindibles para ofrecernos los servicios que nos venden de forma somera, sin florituras ni un mínimo de calidad. Además, estos dispositivos se compran de forma masiva a algunos fabricantes, no siempre de primer nivel, por lo que su calidad tampoco será de la más avanzada del mercado.

 

 

Lo curioso es que cuando se produce un cambio en los routers generalmente se suele hacer por cuestiones de mejora de servicio, pero no tanto por darnos una mayor calidad sino por cubrir los requisitos mínimos que el router requiere para darnos ese servicio. La prueba la encontramos en los casos en que pasamos de una conexión de cobre o ADSL a fibra, en cuyo caso el cambio es imprescindible. Algo parecido pasa cuando se implanta la nueva tecnología de televisión 4K o cualquier otro servicio (que nos cobraran a precio de oro) y que requiera de un mayor ancho de banda o de algún elemento específico en el router.

Lo peor de todo es que si miramos en el router que tenemos en casa veremos cómo proceden de fabricantes de cierto nivel, aunque con un empaquetado con la imagen de nuestro operador, que no siempre hace falta localizar su procedencia. Lo que si podemos afirmar es que si el producto perteneciera a la gama convencional del fabricante seguramente se sitúe en la parte más baja de la misma.

 

Qué nos ofrece un router de fabricante

A diferencia de este router de mala calidad, nos encontramos con los routers de fabricante, los que podemos comprar en cualquier establecimiento. La primera ventaja que tienen estos routers es que tenemos acceso a una gama amplia de productos, así que es fácil elegir el modelo que más nos convenga en función de las necesidades específicas que tengamos.

Entre estas ventajas está la de acceder a conexiones de doble banda. Muchos routers convencionales todavía no tienen la conectividad necesaria para navegar en la banda WiFi de 5 Ghz, que incrementa la velocidad de forma notable en dispositivos compatibles. Una conexión que, además, suele funcionar mejor que en los routers del operador, dado que estos muchas veces carecen de mejoras tan simples como WiFi N, con el que alcanzar velocidades de hasta 300 Mbps en las conexiones convencionales con WiFi de 2.4 Ghz, el convencional.

Otra ventaja de estos routers es que tenemos una mayor capacidad de cobertura WiFi. Así pues, en el mercado disponemos de routers con todo tipo de configuraciones respecto de la ubicación, cantidad y potencia de las antenas. Así que si tienes problemas para conectarte en zonas alejadas de tu oficina u hogar no tendrás problemas para cubrir la misma con un router convencional. Además, estos productos cuentan con antenas externas, que facilitan la orientación de la red. Así tendrás la posibilidad de enfocar esa señal allí a donde te convenga.

 

 

Finalmente, si eres de los que les gusta trastear entre las opciones del router, siempre vas a tener mucho más fácil trabajar con un router independiente que con uno de operador. Tanto como para tener acceso a todas las funciones del router, para que puedas exprimir al máximo la conectividad y la potencia del dispositivo. Funciones que, generalmente, están bloqueadas en los routers de operador, que vienen configurados para que toquemos poco tirando a nada. 

 

Posibles inconvenientes

Si has llegado hasta aquí, ya puedes suponer la respuesta a la pregunta que hacíamos al principio. Sin embargo, antes de que te compres un router nuevo (puedes encontrar aquí una lista), sí conviene tener en cuenta un par de cosas. Una de ellas es la compatibilidad. Es necesario comprobar que los parámetros del dispositivo coincidan con los de tu red, de modo que puedas lograr el rendimiento deseado. Lo más básico es no comprar un router ADSL para conexión de fibra o viceversa, aunque también hay algún otro parámetro que conviene ver. En la red podrás consultarlo sin complicaciones.

Algo parecido ocurre con la instalación del dispositivo. En general, no deberías de tener problemas para conectar el router a tu instalación convencional, disponiendo de todo tipo de tutoriales en la red, para lograrlo sin problemas. Y es que no hablamos de un proceso demasiado fácil, aunque sí es verdad que tampoco hace falta un título de ingeniero para lograrlo. Lo peor de todo es que a lo último que debes recurrir en caso de problemas es al soporte de tu operador, dado que lo único que te ofrecerán es mandarte un técnico a resolver tu problema y, obviamente, cobrarte por ello.

 

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votos, media: 5.00 de 5)
Loading...