La interesante historia de la invención del bolígrafo 

Última actualización: 02.04.20

 

El bolígrafo es un simple objeto que nació a partir de unos niños jugando a la pelota, así como de la frustración de un periodista, pero en la actualidad es una de las herramientas más usadas a nivel mundial. En este sentido, muchos podrían tener dudas, curiosidades y preguntas sobre el origen de este producto, por lo que en este artículo hemos hecho un resumen de su historia para entender cómo se convirtió en uno de los utensilios preferidos para la escritura manual y también para hacer publicidad.

 

Es importante saber que el nombre del bolígrafo nació a partir de su diseño, ya que su etimología griega quiere decir escribir con una bolita, que es en gran parte el funcionamiento principal de este objeto. Sin embargo, dependiendo del país pudiera ser nombrado de forma distinta, como lapicero, lapicera, pluma, lápiz tinta, boli, puntabola, caneta, lápiz pasta, entre otros. Un nombre resalta entre estos y es el Birome, principalmente llamado así en Argentina, pero es particularmente importante por que tiene que ver directamente con el origen del bolígrafo.

 

¿Cómo fue creado el primer bolígrafo? 

En el año 1888, un inventor norteamericano patentó el primer artefacto que puede ser relacionado con un bolígrafo, pero era más parecido a una pluma de tipo estilográfica. Este producto no contaba con el práctico y compacto diseño actual, además, su uso fue comercializado exclusivamente para marcar cuero, madera y otros tipos de superficies rústicas. A pesar de haber patentado esta idea, el producto no fue vendido a gran escala, la patente caducó y la invención quedó en el olvido.

Casi un siglo después, un hombre llamado Ladislao José Biro, de nacimiento László József Bíró, se convirtió en el verdadero inventor del bolígrafo. Era un periodista húngaro y creador de otros 32 inventos, entre los que podemos mencionar un sistema de cambios automaticos para automóviles y un modelo de lavarropas, este último fue creado como un regalo para facilitarle a su esposa la tarea de lavar la ropa.

Biro era zurdo y en aquella época las plumas estaban diseñadas para diestros, por lo que fabricó un modelo personal de pluma fuente o estilográfica, el problema era que esta se atascaba constantemente mientras realizaba reportajes, causando interrupciones y frustraciones en el inventor. Por esta razón, con la ayuda de su hermano George, que era químico, crearon un tipo de tinta de una buena consistencia para escribir a mano, sin embargo, esta no era adecuada para usar en una pluma, lo que no significó una gran solución al problema.

Un día, mientras Biro caminaba por la calle estaban unos niños jugando a patear una pelota y Biro notó que al entrar y salir por los charcos de lluvia que habían en el suelo, la esférica dejaba una larga línea de agua. Esta simple situación inspiró una gran idea: debía colocar una pequeña bola en la pluma para arrojar mejor la tinta al escribir. 

 

 

Los primeros pasos en la creación del bolígrafo

Biro ideó una esfera suficientemente pequeña para ser introducida en la punta del bolígrafo y así fue que en 1931 presentó el primer prototipo del bolígrafo en Budapest. Después, patentó el invento en 1938, pero el inminente estallido de la Segunda Guerra Mundial y su situación de judío lo obligaron a emigrar hacia Buenos Aires, Argentina, junto a su hermano George y su socio Juan Meyne. 

La fabricación oficial del bolígrafo comenzó en el año 1940, para ese entonces solo contaban con un garage y 40 trabajadores, sin embargo, en este pequeño espacio lograron perfeccionar el invento de Biro y nació el Birome, llamado así por la unión de los nombres de Biro y Meyne. No obstante, en 1943 tuvieron que realizar la patente nuevamente y salió por primera vez al mercado el bolígrafo, comercializado como una pluma antimanchas o esferográfica, con un tinta indeleble capaz de secar rápidamente, no había necesidad de cargarla y era apropiada para utilizar en la aviación.

Sin embargo, su uso no parecía necesario para los 100 dólares que valía, por lo que no pudo lograr grandes ventas, de manera que los dueños de las librerías comenzaron a vender la pluma como un juguete para niños.

Un gran pedido de 20.000 bolígrafos fue entregado a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, pero la patente no cubría el territorio estadounidense, en consecuencia, otros emprendedores mejoraron el diseño y crearon la tinta hoy en día conocida como Paper Mate, que se seca instantáneamente. Esto ocasionó una fuerte competencia para Biro. 

 

Comercialización mundial del bolígrafo

El negocio de Biro quebró en 1945 y la sociedad con Meyne fue cancelada. No obstante, su invento llegó a Francia a la mente intrépida del inventor italiano Marcel Bich, que contaba con un pequeño taller que desarrollaba múltiples instrumentos para escribir. Este hombre no dudo en adquirir la patente de Biro y así fue que en 1953 lanza el Bic Cristal, el mejor bolígrafo (Puedes encontrar aquí unas opciones de compra) de la época y el primero que fue realmente comercializado a gran escala.

La caña o cuerpo del bolígrafo era totalmente transparente para visualizar la cantidad de tinta, además, la superficie contaba con aristas para una sujeción más cómoda. Sin embargo, este no era el principal atractivo de este bolígrafo, sino su bajo precio, por lo que fue comercializado como un producto para usar, desechar y reemplazar sin que signifique un gran gasto. De esta manera, la empresa Bic se convirtió en la mayor productora de bolígrafos y popularizó el invento a nivel mundial, por lo que actualmente vende veinte millones de unidades en un día común.

Por otra parte, uno de los proveedores de Biro, llamado Francisco Barcelloni, se mantenía optimista ante la situación del inventor húngaro, por lo que comenzó la fabricación de otro tipo de bolígrafos de forma independiente y, poco después, nombró a Biro como el director de la fábrica, de esta manera nació la empresa Sylvapen, en donde crearon un bolígrafo con mayor fluidez en la tinta y una esfera tres veces más dura que antes, a un precio igual de accesible que el Bic Cristal.

 

 

Bolígrafos en la actualidad

El descenso en la demanda de bolígrafos es algo perceptible, esto se debe a la aparición de nuevas formas de escritura. No obstante, también es cierto que es un producto práctico, funcional, compacto y económico.

En este sentido, los bolígrafos son productos accesibles y altamente efectivos para regalar y hacer publicidad, por lo que pueden ser personalizados a un bajo precio. Además, son objetos que pueden entrar a las casas, caben fácilmente en un bolsillo y son una herramienta útil para llevar a todos lados.

Por esta razón, a pesar del avance descontrolado de la tecnología y de la llegada abrupta de la era digital, el bolígrafo no ha desaparecido de nuestros hogares y probablemente no lo haga pronto.

 

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