Sácales el máximo partido a las antenas de tu router

Última actualización: 22.08.19

 

Pese a que las antenas que incluye tu router puedan parecer antiestéticas o te den algún problema a la hora de colocarlo, lo cierto es que si tienes la suerte de que ese router que usas a diario las incluya, tienes mucho ganado para lograr una mayor velocidad y cobertura en tu red WiFi. Algo que no está presente en todos los dispositivos que tenemos a nuestra disposición, dado que son bastantes los modelos que cuentan con antenas internas, que no podemos tocar ni orientar.

Así que para que le saques el máximo partido a tu conexión e incluso puedas solventar problemas de falta de señal o cobertura, vamos a aprender a utilizar estas antenas correctamente y a saber cómo orientarlas, en función de nuestras necesidades.

 

Cómo funcionan las antenas y cómo deben colocarse

Pero antes de pasar a la práctica, tenemos que dedicarle unas líneas a la teoría. Al menos, para conocer cómo funcionan las antenas y qué debemos saber para colocarlas mejor. En concreto, las antenas exteriores que tiene tu router se encargan de emitir la señal de forma focalizada y de ampliar la cobertura de la red, dependiendo del nivel de ganancia que tengan las mismas. Por tanto, cuanto más potentes sean las antenas, más lejos puede llegar esa red.

Esto nos lleva a analizar la forma en que se distribuye esta señal. Sin entrar en mucho detalle, esta distribución tiene una forma circular pero no esférica, como una bola. Más bien, la forma que tiene la señal distribuida por la antena viene siendo similar a la de un disco, parecida a un neumático, más o menos. Esto nos lleva a la primera recomendación: colocar una de las antenas en vertical y orientada a la zona que precise más cobertura.

 

 

 

La explicación es sencilla. Si colocamos una antena en vertical y la otra en horizontal estamos enfocando la cobertura en ambos planos, de modo que la antena horizontal transmite la señal a lo alto, mientras que la vertical lo hace a lo ancho. Algo que genera una mayor cobertura y mayor capacidad para transferir datos o llevar más lejos la señal de la red. No obstante, esto tiene el inconveniente de orientar de forma muy específica la señal hacia una zona concreta, por lo que si solo tenemos dos antenas puede que nos quedemos cortos en la parte a la que no apunta la antena situada en horizontal.

La solución pasaría por disponer de más antenas en nuestro router. En el mercado actual existen dispositivos que disponen de cuatro o incluso cinco antenas, así que es fácil orientar cada una de ellas de la forma que más nos convenga. Y por cierto, ya que hablamos de antenas, si necesitamos ejecutar la instalación en una vivienda u oficina con dos plantas, siempre podemos colocar una de las antenas a una orientación de 45 grados, para lograr una mayor cobertura en la planta superior.

 

Cambiando las antenas

Hay una opción adicional que puede sernos útil para incrementar la cobertura de la red, en lo que a las antenas se refiere. Algo tan sencillo como reemplazar las mismas por unas de mayor ganancia. Tal como ocurre con otros dispositivos amplificadores, entre los que se encuentran las antenas, estos cuentan con una ganancia determinada, medida en Dbi. Cuanto mayor sea la cifra de Dbi, mayor será la capacidad de esa antena para amplificar la señal de red WiFi que tenemos instalada y, por tanto, mayor será el alcance y la capacidad de cobertura del producto.

Hablamos de una opción relativamente económica, dado que podemos encontrar antenas potentes por apenas 10 o 20 euros, siendo también una idea fácil de implementar. Tanto como retirar la antena o antenas que tenemos instaladas en nuestro router y cambiarlas por las que compremos. Este montaje se realiza mediante una rueda roscada, así que el cambio ni siquiera requiere de herramientas. Lo que sí es necesario previamente es verificar que podemos cambiar estas antenas, pues algunos routers incluyen antenas fijas, que no se pueden desmontar.

 

 

La posición del router también importa

A estas alturas, seguramente tengas claro todo lo que necesitas saber sobre las antenas de tu router. Pero es necesario que hablemos también de otro aspecto importante, como es la ubicación de dicho router. Un aspecto que es tan importante como la orientación de las antenas, pues si el router se sitúa en una zona de sombra de nuestra vivienda u oficina, seguramente que todo el esfuerzo que hemos hecho con las antenas no sirva para nada.

A la hora de colocar el router, lo más habitual es que la posición en la que se encuentre sea la que al técnico que lo instaló le haya venido mejor para reducir el coste y el trabajo de la instalación. Pero esta posición seguramente poco tenga que ver con la que nos conviene a nosotros. Esta posición ideal, para nosotros claro, sería aquella en la que el router se encuentre más centrado sobre la distribución de nuestra vivienda u oficina. Dado que la cobertura de la red WiFi es circular, si situamos el router en el centro del área a cubrir, siempre será más fácil que la misma llegue allí a donde lo necesitemos.

Sin embargo, puede darse el caso de que nuestra vivienda sea muy grande o no necesitemos de cobertura en parte de ella, en cuyo caso podemos mover ese centro de red allí a la zona donde más nos convenga que la red se intensifique, como puede ser el salón. En paralelo, también conviene que el router esté en una zona abierta, si es posible, cerca de puertas o ventanas que permitan que la señal salga y se distribuya.

Por este mismo motivo, es clave no situar el router dentro de muebles o en estantes cerrados, así como cerca de paredes especialmente gruesas. Y aunque sea lo habitual, tampoco debe colocarse el router cerca de otros elementos emisores de onda como los Smart TV con Bluetooth o las bases de teléfonos inalámbricos, pues estas ondas adicionales también afectan a la red y la cobertura del WiFi.

 

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