Se dispara la demanda de antenas y repetidores WiFi

Última actualización: 08.12.19

 

Aunque tener WiFi hoy día en casa, en nuestro trabajo o en casi cualquier zona comercial es algo a lo que ya estamos acostumbrados, lo cierto es que esta tecnología no lleva demasiado tiempo entre nosotros. En concreto, hablamos de una tecnología que lanzada técnicamente en el año 1999, pero cuya implantación masiva no llega hasta el año 2010 aproximadamente. Por tanto, al igual que pasa con el Bluetooth, estamos utilizando una tecnología muy moderna y que todavía está algo verde en muchos aspectos.

Uno de ellos es la seguridad de conexión que nos ofrece la red. Algo que las empresas del sector están empezando a resolver, aunque más despacio de lo que sería deseable. Lo que no están resolviendo son los problemas de alcance y cobertura que muchas veces las redes WiFi tienen, lo que provoca que se disparen las ventas de repetidores WiFi, amplificadores y antenas, como elementos adicionales para que estas redes puedan llegar allí a donde sea necesario.

 

Dónde está el problema

Aunque hay varios motivos para que este tipo de productos estén de moda, el principal tiene que ver con la mala calidad de los dispositivos que nos entrega nuestro operador de telecomunicaciones para conectarnos a su red. Algo lamentable en unos tiempos en los que la tecnología es relativamente económica, más aún para una gran empresa. Y aún más si tenemos en cuenta los precios abusivos que todo este tipo de servicios suponen para los consumidores.

 

 

Pero a pesar de ello, el problema está en la presencia de un router de baja calidad y precio de saldo, que se nos entrega a los usuarios como única opción para disfrutar de nuestro servicio de internet, a menos que pasemos por caja y cambiemos el dispositivo por otro de más calidad. Este problema afecta tanto a la velocidad de la conexión que se obtiene mediante esta red WiFi como al alcance de la misma, de modo que es frecuente que esa red no cubra por completo toda nuestra vivienda, ni tampoco ofrezca las velocidades a las que deberíamos navegar. Algo tan sorprendente como el hecho de que muchos de los routers que tenemos instalados ni siquiera cuentan con antenas externas, lo que es un grave perjuicio a la hora de disponer de una cobertura WiFi de cierta calidad.

Por si todo esto fuera poco, ni siquiera durante el proceso de instalación de este dispositivo de tercera se tiene en cuenta la calidad del montaje ni la distribución correcta de la señal. Cuando se procede a esta instalación, lo más frecuente es que el técnico que la realiza busque la ubicación en la que le resulte más cómodo trabajar y no aquella que nos pueda ser más conveniente. Así que lo poco que puede hacer el técnico por mejorar nuestra cobertura al final tampoco lo hace.

 

La solución a la mala cobertura

En este punto pues, no nos quedan muchas más opciones para mejorar la cobertura de nuestra red WiFi que no sean las de intervenir físicamente en la red. Un planteamiento en el que quizá el cambiar el router por uno más eficiente o de calidad sería el punto inicial, pero que generalmente tiene a los repetidores WiFi, los amplificadores y las antena como protagonistas.

La explicación es sencilla: estos dispositivos tienen la ventaja de ser muy fáciles de instalar, polivalentes en lo que al montaje se refiere, y no suelen tener tampoco unos costes considerables en lo que al precio de adquisición y puesta en servicio del producto se refiere. De hecho, algunos dispositivos rondan precios de unos 15 o 20 euros, con un proceso de instalación que no requiere más que de un enchufe y unos 5 minutos de configuración para empezar a navegar con mayor velocidad y eficiencia.

No obstante, hablamos de productos que, igual que los routers de nuestro operador, son de carácter básico. Eso no les impide figurar entre los productos más vendidos dentro de la amplia gama y demanda de los mejores repetidores WiFi y otros elementos análogos que tenemos en el mercado. Sin embargo, para ciertos usos específicos o para necesidades más concretas, resulta necesario dar un paso adelante, en lo que al tipo de soluciones que empleamos se refiere.

 

 

A grandes problemas, grandes soluciones

Si ya de por sí lo equipos que, generalmente, tenemos instalados en nuestro hogar u oficina no ofrecen calidad en la cobertura convencional de nuestro entorno, aún peor son capaces de cubrir nuestras necesidades en el momento en que tengamos algún tipo de necesidad especial, bien por las complejidades del entorno o bien por la distancia necesaria para cubrir con WiFi una zona concreta.

Este es otro de los factores que explica la alta cantidad de ventas de los productos que estamos recomendando, dado que todos los usuarios con este tipo de problemas se ven obligados a recurrir a este tipo de productos alternativos. No obstante, también es cierto que la amplia gama de productos, desde los repetidores o amplificadores de interior a las antenas de largo alcance, también suponen contar con un dispositivo específico para cada necesidad.

Como prueba, podemos hablar de los repetidores de interior de corte avanzado, que aumentan la cobertura algo más allá de lo habitual, frente a los modelos de siempre. Estos productos son adecuados para usos que van desde las viviendas de gran tamaño, aquellas que tienen varias plantas o bien aquellas que tienen unas paredes tan gruesas que hacen difícil la transferencia de la señal. Para todos estos problemas existe una solución.

Algo parecido ocurre en caso de que tengamos que enviar la señal WiFi a zonas alejadas entre sí. Da igual que hablemos de dos edificios separados por una decena de metros o bien de hacer llegar la señal WiFi a una zona situada a varios kilómetros de la base desde la que estamos emitiendo. En ambos casos, también contamos con soluciones a coste económico y que hacen fácil disfrutar de datos de calidad. Por tanto, con tanto dónde elegir, resulta sencillo entender el motivo por el que estos productos “están tan de moda”.

 

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